martes, 17 de junio de 2014

El ciclo y el espiral de los poderosos

En: Política

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http://www.elquintopoder.cl/politica/el-ciclo-y-el-espiral-de-los-poderosos/

Permítame matizar un poco estos conceptos. En efecto, hablamos recurrentemente de “ciclo”, como de aquella noción de tiempo o cierto número de años que, acabados, se vuelven a contar de nuevo. Por otra parte, también el designio de “espiral”, cuya curva plana da indefinidamente vueltas alrededor de un punto, alejándose de él más en cada una de ellas, es una mirada posible para observar los ritmos del escenario político en nuestro país.
Así, la idea de “espiral” es por supuesto, un ciclo pero un poco más complejo.
Esta segunda noción nos puede ayudar de manera muy simplificada, a expresar los ritmos de micro-tiempos abiertos desde del 11 de marzo del año en curso y, en particular, referidos a las reformas comprometidas e impulsadas por el actual gobierno.


Entonces, ¿Cuáles son algunas esferas claves en este “espiral” político que ha colonizado los principales medios de comunicación y redes sociales en la última semana?. Veamos a lo menos tres de ellas:
Esfera uno: con el debilitamiento de las fuerzas del racionalismo y el individualismo extremo a escala global, se triza la panoplia del modelo.
Un primer impacto ha sido un cuestionamiento al “liberalismo a ultranza”, ampliamente debatido. Por añadidura, en lo esencial, el reclamo ciudadano es no ser tratado como simples mercancías o máquinas. Los ejemplos abundan.
Esfera dos: No podemos volver atrás. La sociedad industrial, y las dinámicas financieras de la sociedad de mercado han sido heridas de muerte.
Lo anterior implica, la ruptura producida entre un sistema económico altamente concentrador de las riquezas y ganancias, y por otro lado la dinámica social de los trabajadores, de los consumidores y los ciudadanos. Existe entre estos dos mundos, una profunda brecha entre los ingresos, estándares y calidad de vida.
Esfera tres: a pesar del ruido generado por los grupos de interés, de lo que se trata hoy es construir nueva relaciones entre los actores económicos, sus visiones de sociedad, de nuevas relaciones con la esfera de lo público y su contribución a la justicia y equidad.
Sobre esta materia el rector Carlos Peña y su columna “Los poderosos de siempre” señalo: “En Chile hay poderosos; en lo grueso, son los mismos de siempre; y, por una inercia hasta ahora no desmentida (Bourdieu la llama conatus) se resisten a dejar de serlo, y, si se les deja a sus anchas, no hay duda de que tenderán a acumular cada vez más poder”.
En recordar esas verdades sencillas no hay injuria alguna, ni falta de modales, ni estímulo a la lucha de clases, ni ninguna de esas tonterías que por estos días se han repetido como consecuencia de un raro adelgazamiento de la piel de todos quienes participan hoy del debate público” (El Mercurio, domingo 04 de mayo de 2014).
Así, los líderes de la economía, deberán en esta etapa actualizar su disco duro en varias materias institucionales y democráticas. De partida, en la Reforma Tributaria y su objetivo de aportar los recursos necesarios para enfrentar los serios problemas y consecuencias de las desigualdades en nuestra sociedad.
Finalmente, el primer “espiral” a propósito de los intereses en juego y las fuerzas políticas en pugna, tendrá su primer cierre el día miércoles 21 de mayo del 2014.

La guerra de los dioses, semana santa y el nuevo ciclo

En: Política

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http://www.elquintopoder.cl/politica/la-guerra-de-los-dioses-semana-santa-y-el-nuevo-ciclo/

En el llamado nuevo ciclo, la antinomia de valores es un problema insoluble y portador de nuevas tensiones. Quizás en este campo de batalla, la metáfora “La guerra de los dioses” nos puede acercar o alejar del foco del debate.
Las metáforas son aquellas palabras o expresiones a un objeto o a un concepto, que al no indicarlo literalmente, tiene el propósito de sugerir una comparación y facilitar su comprensión. Pero no son solamente elementos literarios, son patrones de organización neural en nuestro cerebro (nuestro cerebro funciona con metáforas), lo que permite pensar la realidad.
La metáfora nos sirve entonces para indicar que en la vida social y política no necesariamente la resolución de los conflictos es lo que sella esta etapa, sino más bien el “consenso” se pueda construir como una medida proporcionada, un ajuste, esto es, un “equilibrio conflictivo”.


Los medios de comunicación, reflejan en particular, estas oleadas o marejadas de las nuevas batallas políticas. El fin de semana Santo (conmemoración cristiana de la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret) se publicaron las siguientes entrevistas: El diario La Tercera en una entrevista al diputado PS Marcelo Schilling señaló: “Marx ha resucitado y vemos a los ricos arrinconados tratando de resistir las hordas”.
Señala el mismo medio, con ironía, el integrante de la Comisión de Hacienda aborda las críticas que ha enfrentado el proyecto de reforma tributaria del gobierno” (sábado 19 de abril).
Complementariamente a la versión de papel, el sitio digital latercera.com añadió: UDI dice que Nueva Mayoría “revive la lucha de clases” en discusión por reforma tributaria. El diputado Ernesto Silva criticó a los parlamentarios oficialistas Marcelo Schilling y Jorge Pizarro y aseguró que su partido “defiende a los que se sienten postergados”.
Por otra parte, el día domingo 20 de abril, Eliodoro Matte, presidente del Consejo Directivo del CEP señaló al diario El Mercurio “nuestras convicciones están siendo cuestionadas y por eso hay que defenderlas con convicción y evidencias, no bastan los eslóganes”. Añade esta extensa entrevista que, el empresario define como un momento “clave” en la historia del país el nuevo escenario político social, y en el que el Centro de Estudios Públicos pondrá a prueba su diseño (Reportajes D).
Entonces, el conflicto es actualidad, vigencia, y ello es lo que permite que las sociedades se equilibren, perduren.
Sin embargo, hay algo de nostálgico -también- en la noción de “La guerra de los dioses”, a propósito de que el conflicto y la pugna social  no concluyen en un final feliz.
Lo anterior significa que, no hay y no puede haber solución definitiva, porque la vida es algunas veces trágica y otras dramática. Bajo esta mirada, la vida individual y colectiva debe forzosamente luchar y encontrar un equilibrio más bien precario, incierto por cierto.
Finalmente, la metáfora expresada por Weber, cobra un valor trascendental: “cuando los dioses combaten entre ellos los hombres viven tranquilos”.
Amén.

miércoles, 9 de abril de 2014

Designaciones, poder y redes sociales


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http://www.elquintopoder.cl/politica/designaciones-poder-y-redes-sociales/


En pleno apogeo de la era de la información, una parte de la soberanía y el poder lo perdió el Estado. Ironía trágica de una democracia liberal que se ha distanciado de las personas, sus intereses y sus deseos. En este contexto, el fuerte contrapunto sobre los filtros y designaciones de autoridades de segundo y tercer nivel jerárquicos del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet Jeria se instaló en los medios de comunicación y en las redes sociales. Un análisis más bien especulativo de esta “parrilla programática” puede arrojar algunos “Tweets” para tener presentes en la retina del debate:
“Tweet” uno: Entramos -algunos sin darnos cuenta- al nuevo ciclo de cambios incrementales de nuevos mensajes, vía redes multiformes, interconectadas y descentralizadas, claramente alejadas de las sedes del poder político “tradicional”. Uno de los principales resultados de este tránsito es el drenaje del llamado poder y legitimidad de los partidos políticos. Sin lugar a dudas estos son plataformas esenciales para canalizar los cambios sociales, sin embargo, son todavía lentos y zigzagueantes negociadores. Pero lo más complejo es que no son actores innovadores -al menos todavía- para enfrentar y conectarse con el nuevo poder ciudadano.
“Tweet” dos: El déficit de no conocer las dinámicas y la lógica de la sociedad – red se convierte en una cuestión clave al momento de encarar un nuevo gobierno, particularmente en una sociedad emergente. Y lo más interesante de este proceso es que a la larga asistimos a la formación de la arquitectura de un nuevo Estado. Esta realidad está cada vez más centrada en el poder de las comunicaciones y las redes sociales. La textura del poder y su relación societal está en los códigos de la información en tiempo real, en las imágenes y miradas de una sociedad altamente “on line”. Este es el sedimento fundamental a la hora en que la comunidad organiza su interrelación con las instituciones y sus autoridades. Por otra parte, la vida en red incide de manera significativa en la cotidianidad, perfilando impresiones y conductas ciudadanas. Entonces un importante aprendizaje de este episodio es trabajar en red, pero sin en-redarnos.
“Tweet” tres: El poder es eterno, pero paradojalmente está mutando. Es permanente porque los humanos somos por definición “predadores” ( un animal que mata a otros de distinta especie para comérselos). Pero también el poder tradicional es menos efectivo para algunos propósitos.
Los ejemplos se han puesto en la vitrina durante esta tensión política al momento de la instalación y nombramiento de autoridades. Por ejemplo, algunos diputados y senadores tienden a disparar, aunque sus adversarios son cada vez más difusos, y si lo hacen al azar pueden dañarse entre ellos (fuego amigo).



“Tweet” cuatro: Los discursos públicos tienen que ser argumentativos y demostrativos para las exigentes y vigilantes audiencias. No es buen consejo seguir la huella del vocero iraquí, esa actitud es carente de sentido histórico, atomizada y atomizadora. Desmontar los mecanismos de censura invisible que hay sobre la pequeña pantalla y la llamada opinión pública, en particular en la TV, es una buena señal y prioridad para traer luz cuando se ha producido un “blackout”.
Finalmente, el poder rige la sociedad. No nos engañemos. Todavía nos da forma y muchas veces tiende a disciplinarnos.
Pero también en la nueva sociedad la red del poder está en el afecto y la mente de las personas. Sin embargo, este activo y atributo -en la actualidad- solo lo posee una persona: la Presidenta.


lunes, 17 de marzo de 2014

El nuevo gobierno y el tiempo glacial

Por: Francisco Olea Lagos

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http://www.elquintopoder.cl/politica/el-nuevo-gobierno-y-el-tiempo-glacial/

A horas de iniciado el nuevo gobierno que priorizará reforma tributaria, reforma de la institucionalidad educacional y una reforma constitucional, señalada como una nueva carta fundamental, la idea del “tiempo” cobra cierto interés. La Real Academia Española define el tiempo como aquella “magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro. Su unidad en el Sistema Internacional es el segundo”.

Además, el tiempo está relacionado también con la propia construcción  social que hacemos de nuestros ritmos y plazos. Sin embargo, el tiempo político que atrapa a los gobiernos está fuertemente influenciado por formaciones espacio-temporales de cada sociedad. Acá el tiempo político está estrechamente vinculado con el poder.
A diferencia del tiempo biológico (secuencia programada de los ciclos vitales de la naturaleza) o el tiempo burocrático (que rodea las instituciones), el tiempo  político  es una secuencia de prácticas relacionada con ciertos propósitos y compromisos asumidos.
En una reciente columna titulada “La vida es sueño”, Luis Larraín, quien fue ministro director de la Oficina de Planificación Nacional de Chile y actualmente director ejecutivo del Instituto Libertad y Desarrollo, señalaba que: “Una vez más, la izquierda fue muy exitosa en sacar a la superficie algunos de los defectos de la sociedad. Una imagen poderosa: Chile de todos ¿Podrá esta vez tener éxito en diseñar una sociedad mejor? Difícil, hasta el momento todos sus intentos en el mundo han terminado en fracasos”. Termina su columna indicando: ¿Dónde está entonces ese Chile de todos? ¿No será más bien un Chile de nadie? Bueno, a veces la vida es sueño(El Mercurio; Política, sábado 8 de marzo, 2014).
Se olvida o al menos omite este destacado intelectual que en la condición humana nunca han existido soluciones simples y unidireccionales. Menos rápidas. Sin embargo, nos guste o no, lo creamos o no, por nuestra propia elección o por cierto imperativo socio-cultural, se abre una etapa en que definimos cómo queremos vivir y tenemos más claro los obstáculos que pueden imponerse a esta opción. Por ende, lo que está en juego en esta fase -también- es la noción del tiempo y la política. Entonces, se observa un giro en las nociones del tiempo político. Veamos:
Primero: En el ciclo que se cierra la noción de espacio y tiempo estaba controlada simbólicamente por el reloj, esto en la lógica de cierto disciplinamiento asignando tareas relacionadas con los límites. Este tiempo se caracterizaba por estandarizadas actividades de la vida cotidiana. Los plazos se constituyen en órdenes, asignando roles y jerarquías. Como se dice comúnmente “el tiempo es oro”.
Segundo: En una nueva era marcada por cambios estructurales, la relación del tiempo en la sociedad contemporánea se redefine también por los sentidos que la sociedad y las personas pueden ir construyendo en umbrales de más largo plazo. También en sus sueños. ¿Por qué no? Entonces, junto a las 50-M de los cien días y el propio programa de gobierno, la doctora Michelle Bachelet Jeria enfrentará la oportunidad de generar las coordenadas societales para un “tiempo glacial” que involucra “sueños y expectativas”.



Las señales están dadas en diversas esferas sedimentadas en los cambios de contexto que todos reconocemos (o casi todos). Esto es, nuevos actores sociales, temáticas y preocupaciones ecológicas, energéticas, estándares de calidad de vida, subjetividad, diversidad, como de nuevas desigualdades. Esta formulación -original de Lash y Urry- establecen que “la relación entre los humanos y la naturaleza es a muy largo plazo y evolutiva. Retrocede desde la historia humana inmediata y se proyecta a un futuro totalmente incierto”.
Este “tiempo glacial”, en particular desde el cambio climático y el movimiento ecologista internacional, señala que la sociedad -o al menos una parte de esta- se ha pensado desde una  perspectiva más cosmológica, esto es, proyectando esencialmente la solidaridad con las futuras generaciones, dejando un legado a las nuevas comunidades y actores sociales. Algo así como, lo que hagamos hoy es parte del mundo que dejaremos a nuestros descendientes.
Finalmente, en el gobierno que recién se inicia, nuestra temporalidad se redefinirá con un mayor compromiso con los cambios, pero también pensando en sus consecuencias humanas y políticas.


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